Gasolina

P1080832Venía de un tiempo en el cúal su papel era preponderante, a un siendo un tipo ingenuo se las arreglaba.

Pero aquél maldito día todo cambió. Se dio cuenta que su flor se quedaba sin pétalos. Le quedaba alguna bala en la recamara y había llegado el momento de usarla.

Sentía un fuerte escozor por todo el cuerpo. No tenía sentido rascarse pues todavía se le agravaría más esa sensación urticante.

Decidió darse un baño de agua tibia. Siempre había pensado que una cosa así le aliviaría.

Al desprenderse del pantalón noto como si el flujo del aire le calmara algo el escozor. Al bajarse el calzoncillo esa sensación se acrecentó. No ocurrió lo mismo con las demás prendas.                          

 

La bañera ya estaba llena por la mitad y era el momento propicio para meterse y disfrutar de ella. Todavía no había metido el pie derecho y sonó el teléfono.

¡Mierda!, es lo primero que dijo.

Dejo que sonara un poco y metió el pie izquierdo. Sentía un gran alivio de rodillas para abajo.
Pero el maldito teléfono no dejaba de sonar.

!Mierda¡, volvió a decir.

Cuando su espalda entro en contacto con el agua, la sensación de placebo fue muy acusada. Pero su cerebro se partía en dos mitades, una de relajación y otra de ira.

De repente el teléfono dejo de sonar y comenzó a escuchar unas sirenas procedentes de algún coche de bomberos.

Continuó medio sumergido dentro de la bañera ajeno a todo el trasiego que escuchaba del exterior. La puerta del baño estaba entornada y un hilito de humo negro comenzó a colarse por la instancia.

Momentos despues todo estaba completamente llena de humo. Con la cabeza sumergida no se axfisiaba, pero si se podía ahogar.

Se acordó que su última bala la había usado minutos antes cuando vio que su flor no tenía pétalos y había perdido a su amante definitivamente.

Roció la casa de gasolina salpicándose el mismo.

Mi mapa linguístico.

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La comunicación del silencio en periodos de crisis existencial procura una ecuación de carga emocional que deriva en el distanciamiento entre individuos.
Un enfriamiento sentimental que tiene como objetivo proteger y minimizar cierta carga emocional, y darse un tiempo de recuperación.

La reflexión de mi cerebro toco techo hace unos meses a modo de impotencia verbal aguda, con síntomas de demencia transitoria y etapas de agujeros negros tanto sentimentales como emocionales.

Estaba en el  “ni naiz” , pero mi subconsciente permanecía en el            “yo soy”, había períodos de                    “ondo nago”, o de no puedo más.

El equilibrio neuronal salto en mil pedazos cuando un gran agujero negro altamente destructivo se posiciono cerca de mi galaxia existencial. Su influencia produjo tal colapso    que altero todos los parametros de mi personalidad. Su irradiación afecto a todos los condicionamientos verbales, a las extructuras del comportamiento y a los sistemas de la memoria.

De repente me encontre con “behar dut” y con la necesidad de expresar “ez dut ahal”, una ecuación con dos variantes que eran imposibles de resolver por mi mismo.
El impacto sobre mi cortex fue devastador y empezo a resquebrajarse el revestimiento ya de por si fino de tanta incursión de materia gris intentando tapar todos los conflictos que genera la conciencia y su entorno.

Pero lo peor estaba por llegar, el subconsciente estaba agazapado detrás de las emociones esperando su oportunidad para entrar en conflicto.
Del “kaixo, zer moduz?”, pase al “hasta siempre”, sin pararme en el “gero arte”.

Los núcleos se estaban tocando, produciendo chipas en todas direcciones, las cuales afectaban directamente al sistema procurando cortocircuitos dentro de él.

Algunas veces creía que me dolía el “anka”, pero con el poder de reflexión de mi cerebro anulado, pensaba que debía de ser el brazo. Pero enseguida acudía en mi ayuda la memoria recordándome que era la pierna la que realmente me dolía. Todo este desbarajuste me creaba una inseguridad enorme.

Cuando me despertaba creía que todavía estaba “lo” y me decía a mi mismo “oheratu Josetxo” y en realidad debía pensar “esnatu”.

Pero todavía había un componente más en el pastel. Estaba agazapado en lo más profundo de mi subconsciente. Era otra forma de verbalizar mi existencia durante mi niñez.

Y esa mañana recorde el siguiente saludo “bo día”, y la imagen de mis abuelos, la de mi padre y todas las del periodo de mi niñez descompusieron las coordenadas de mi mapa linguístico.

El día anterior

 

P1080835Cada día cuando abro los ojos, todavía en la cama, mi cerebro sigue perteneciendo
a esa parte del subconsciente activa durante el sueño.
Descifrar los sueños cuando te despiertas pero sintiendo que aún  duermes, hace
que no retomes la realidad del momento, sino que sigas anclado a la otra, la virtual.
Los movimientos espesos de las piernas, la rigidez del cuello, el cosquilleo en las
puntas de los dedos y una ligera sensación de ingravidez, denotan sintomatologia
acusada de actividad sin sueño verdadero.
Pero la mayoría de las veces no es casual, el día anterior tiene mucho que ver con ciertos despertares.

 

¿ Soy un perro ?

001-PERROHe vuelto ha hacerlo otra vez y esta vez no me siento culpable.
No he podido evitarlo y me siento como un perro.
¿ Soy un perro ?
Cuando me van desmenuzando siento que mi identidad se resquebraja.
Se que este proceso va ha tener un coste muy alto para mi subsistencia,                             quizás demasiado. Pero el tiempo coloca a cada uno en su sitio.

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En reformas

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“Propuestas digitales”

001

“Piedra sobre hojas”

002

“Raiz entre ramas”

003

“Amalgama vegetal”

004

“Hongo encamado en hojas”

19 de noviembre de 2016.

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5 de noviembre de 2016.

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Portadas web

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Salto al vacío…

dsc01933Estoy preparado, ha llegado el momento de la verdad.
Ahora ya no vale echarse atrás y buscar excusas.
¿ Que significa eso de no afrontar las cosas ?
Debo hacerlo y punto.
! Ya no aguanto más ¡
Todo el mundo me lo recomienda.
¿ Para que seguir con esto ?
Cierro los ojos.
Me adelanto a los acontecimientos.
Cierro los ojos.
Me adelanto unos pasos.
Mi cuerpo comienza a temblar.
Los abro.
Mi mirada se clava en el infinito.
Una gota de sudor discurre por mi mejilla.
Los vuelvo a cerrar.
Vuelvo a temblar.
La decisión esta tomada.
Me lanzo…
Puff… me despierto sudando, una horrible pesadilla acaba de acontecer. Mi cuerpo esta intacto, comienzo a recordar algo del sueño.
A sido un buen salto, pero sin paracaidas…