Lana.32 (19/10/2018)

Guerrero acorazado.1

Sicodelias.2

Arrinconada la idea,

comencé a soñar.

Marchitado el sueño,

liberé el hastío.

Llegada la monotonía,

acompasé el tic tac.

 

Sicodelias.1

Del concepto al defecto,

del defecto al concepto,

del concepto a la idea,

de la idea al concepto,

Y vuelta ha empezar…

De la luz a la sombra,

de la sombra a la luz,

de la luz al arco iris,

del arco iris a la sombra.

Y otra vez a divagar…

Concepto, defecto e idea.

Luz, sombra y arco iris.

                  ¿Cómo conjugar la ecuación?                 

 

 

Lana.31 (07/10/2018)

Lana.30 (04/10/2018)

La vida es una cuestión de nervios, de fibra y de células lentamente elaboradas en las que el pensamiento se esconde y la pasión tiene sus sueños. ( Oscar Wilde )

Rotulador sobre cartulina.

Serie nervios, fibras y células.

El despertar…

La tenía detrás de mí, escorada al lado derecho, pronto soltó un suspiro, largo y espeso. Seguía detrás de mí, ahora escorada al lado izquierdo, de pronto tosió áspero, contundente y corto. Venía de un profundo sueño, encogida sobre si misma, pronto estiró un brazo, largo y tieso. Tenía un despertar raro, mirando hacia el techo, pronto sacudiría las mantas, con violencia y desespero. Seguía sin un despertar abierto, ahora sentada en rodillas recogidas, pronto irrumpirían en su letargo, ensimismado y somnoliento. Abrirían la puerta, suave y sin quejido, de pronto escaparía, rauda del lecho.

Mi mapa linguistico…

                                                                             La comunicación del silencio en períodos de crisis existencial, me procura una ecuación de carga emocional que deriva en el distanciamiento. A un enfriamiento sentimental creo una coraza con el objetivo de proteger y minimizar la carga emocional y procuro darme un tiempo de recuperación. Esa parte reflexiva de mi cerebro toco techo hace unos meses a modo de impotencia verbal aguda, con síntomas de demencia transitoria y etapas de agujeros negros, tanto sentimentales, como emocionales. Estaba en el ( ni naiz ), pero mi subconsciente permanecía en el ( yo soy ). Había períodos de ( ondo nago ), y de no puedo más. Mi equilibrio neuronal salto en mil pedazos cuando un gran agujero negro altamente destructivo se posiciono cerca de mi galaxia existencial. Su influencia produjo tal colapso, que altero todos los parámetros de mi personalidad. Su irradiación afecto a todos los condicionamientos verbales, a las extructuras de mi comportamiento, a los sistemas de la memoria. De repente me encontré con el ( behar dut ), y con la necesidad de expresar ( ez dut ahal ), una ecuación con dos variantes imposibles de resolver por mi mismo. El impacto sobre mi cortex fue devastador, empezó a resquebrajarse el revestimiento ya de por si fino de tanta incursión de la materia gris tapando todos los conflictos que genera la conciencia y su entorno. Pero lo peor estaba por llegar, el subconsciente estaba agazapado detrás de las emociones, esperando su oportunidad para entrar en conflicto. Del ( kaixo, zer moduz? ), pase al ( hasta siempre ), sin pararme en el ( gero arte ). Los núcleos se estaban tocando, produciendo chispas en todas direcciones, las cuales me afectaban directamente, procurando cortocircuitos dentro de mi sistema nervioso. Algunas veces creía que me dolía la ( anka ), pero con el poder de reflexión de mi cerebro anulado, pensaba que debía ser el brazo. Pero enseguida acudía en mi ayuda la memoria, recordándome que era la pierna lo que realmente me dolía. Todo este desbarajuste, me creaba una inseguridad enorme. Cuando me despertaba creía que todavía estaba ( lo ), y me decía a mi mismo ( oheratu Josetxo!), y en realidad debía pensar ( Esnatu!). Pero todavía había un componente más en el pastel, y que estaba agazapado en lo más profundo de mi subconsciente. Era otra forma de verbalizar mi existencia durante mi niñez. Y esa mañana recorde el siguiente saludo ( bo día ), y la imagen de mis abuelos, la de mi padre y todas las del período de mi niñez, juntas, descompusieron las coordenadas de mi mapa linguístico.

Proyecto “Draga”.

Cayó directamente en las fauces de la ballena. Como tripulante de la draga sólo le correspondía sujetar el saco repleto de arena y desparramarlo sobre la cubierta. La mala suerte quiso que aquél día, él confundiera la boca del cetáceo con el saco. Para cuando sus compañeros se dieron cuenta de lo que había ocurrido, ya era tarde para rescatarlo de la boca de aquel tremendo animal. Intentaron seguirlo en vano, pero ya sumergido, no hubo nada que hacer. El regreso a puerto sería trágico. ¿Cómo se lo dirían a su esposa? Miren estaba embarazada y salida de cuentas. No podría entender que su marido había sido tragado por un cetáceo. Ante tal noticia la buena mujer podría perder la cabeza y el niño que llevaba en el vientre. Venían con todas las luces encendidas, que iluminaban toda la bocana del puerto. Solían introducir la draga unos metros en la ría, pero sin penetrar mucho en ella, pues por los bancales de arena existentes, cabía la posibilidad de embarrancar. En la orilla como siempre se encontraban algunos familiares esperándolos, pero aquél día habían tardado más de lo previsto. Una prima de la mujer del desaparecido se encontraba allí, para su sorpresa no veía a Leonardo en la cubierta. Cuando fondearon la draga se dispusieron a desembarcar como siempre en la barca que les servía para acercarse al pequeño muelle de madera. Faltaba un tripulante… eso era evidente. Miren había dado a luz a un rechoncho retoño a primera hora de la tarde. Ya le tenían asignado el nombre, se llamaría “Javier”. Llena de felicidad y todavía dolorida por el parto, esperaba el regreso de Leonardo con mucha intensidad. La casualidad hizo que casi en el mismo momento del nacimiento se produjera el accidente. No se atrevieron a darle la noticia, pues podría causarle tal dolor, que una nueva tragedia volviera a repetirse. Como todos los días al amanecer “El Virgen del Carmen” extendía las redes a pocas millas de Ondarroa. De repente se toparon con un bulto flotante de grandes dimensiones, era una ballena moribunda con un gran agujero en el lomo. Ante la sorpresa, se dispusieron a arrastrarla a la playa para desollarla y obtener un suculento precio a su venta por tan fácil presa. Tardaron unas cuantas horas en arrastrarla, puesto que el pesquero era pequeño y tenía poca máquina. La depositaron en la orilla. La marea bajaría de inmediato y dejaría al animal totalmente al descubierto. Con mucha reticencia, comenzaron a descuartizarla, llegando hasta el estomago lo abrieron en canal. Dentro encontraron una gran masa de gambas y otros pececillos y para sorpresa de todos un gran bulto con forma humana. Era el cuerpo ensangrentado de “Leonardo”. Intentaron por todos los medios reanimarlo, después de muchos esfuerzos, comenzó a respirar de forma convulsiva. Cuando despertó parecía estar completamente loco, hasta tal punto que lo tuvieron que atar. No dejaba de hablar del fuego que lo estaba consumiendo dentro del estomago de la ballena. Bramaba que se estaba asando dentro. Era verdad que no le faltaba razón, la temperatura de las ballenas es muy superior a la del hombre y la sensación era la que describía Leonardo. Cuando le comunicaron el feliz nacimiento de su primogénito, su semblante se torno agridulce, entre sorprendido y incrédulo. Las horas que había permanecido dentro del estomago de la ballena habían sido un infierno, pero aquella maravillosa noticia le confundían los sentimientos sobremanera. De un cuento se pueden crear unos elementos escultóricos que refresquen que refresquen el sentido de la simbología. Espero que de este cuento irreal podaís extraer las conclusiones que me han llevado a diseñar esta escultura.                                                                                            

Elementos de la pieza escultórica:                                                                                                  

Jventurgon (Identidad.1)

Los pensamientos                                                                                                                                    

Pensando y pensando…soñaba. Eran sueños irreales e irrealizables, pero colmaban mi espíritu de vida. Ahora que vuelvo al agujero negro y sin ellos, me siento tremendamente infeliz. La anterior fase de reconstrucción con valores perennes me han llevado a una frustración. El árbol había crecido poco, tenía pocas ramas y su mayor debilidad la tenía en sus raíces. He tratado de mimarlo. Cuando azotaban fuertes vientos me apoyaba en él a modo de contrapeso, pero tampoco a dado resultado. Era demasiado vigoroso en la copa y débil en las raíces. Intenté transplantarlo en varios sitios, pero fue igual. No conseguía que se afianzara en ningún lugar. quizás no entendí que mi proyecto de vida era como andar por el filo de una navaja. Que no progresaría. Tenía los pies plantados en un alambre muy fino y cimbreante. Cuando me desplomaba intentaba rehacerme, pero estaba condenado.

Jventurgon (Identidad.2)

Los sueños                                                                                                                              

Cuando soñaba jazmín sentía un vértigo incalificable. Cuando sentía que mis sueños no se cumplían, dolorido en lo más profundo de mis entrañas, sentía el fracaso. Pero era como una muerte lenta, torticera e inconfundible con la realidad que me rodeaba. No había modo de conciliar esa realidad con el discurso de unos sueños no cumplidos.