Escultor.4 “El martillo perdido”.


Iba a coger el martillo y no lo encontraba por ningún sitio. Tenía la pieza casi terminada, pero aún me faltaba doblarla un poco más. Era un placer para mí golpearla, transformando su forma hasta adecuarla. Tengo la vida ordenada racionalmente como un buen artista dueño de sí, que no se deja dominar por nada y que normalmente pongo las cosas en su perspectiva justa. Siento un gran placer y también mucha felicidad siendo dueño de mis circunstancias y amigo de lo obtenido. Pero veo este momento como un episodio de infelicidad, y también creo que el placer me sobreviene en momentos de la vida infames. Tengo la virtud de ser un artista autodidacta en un tono elevado e infatigable, algunas veces excelso, otras demasiado recio. Pero la mayoría de las veces el placer es algo bajo, servil, flaco y mezquino. Sí encontrara el martillo justo en el momento que la virtud y el placer fueran inseparables, vería obras agradables, pero no honestas y otras en cambio serían virtuosas pero ingratas. Por eso mejor me olvido del martillo.

“Amor”

El amor inmaduro dice: “te amo porque te necesito”. El maduro dice: “te necesito porque te amo”. (Erich Fromin)

Komiki.1

Peine.1

Protótipo realizado con materiales reciclados.

Materiales: Madera

Materiales: Aluminio

Titulo: Peine.1

¿ ABBA ?

Recuerdos.1 “Entrega en Albaola” (14/08/2014)

Escultor.3 “Sueños de semilla”


En el silencio de mi reflexión percibo mi mundo interno como si fuera una semilla, pequeña e insignificante, pero también pletórica de potencialidades. Veo en sus entrañas el germen de un árbol magnifico. El árbol de mi propia vida en proceso de desarrollo. En su pequeñez, cada semilla contiene el espíritu del árbol que seré después. Cada semilla sabe como transformarse en árbol, van cayendo en la tierra fértil, absorben los nutrientes que las alimentan y luego se expanden por ramas y follaje, llenando mi existencia de flores y frutos. Cada semilla sabe como llegar a ser árbol y tantas son las semillas como lo son mis sueños secretos. Dentro de mí hay innumerables sueños que esperan el tiempo de germinar, de echar raíces y de darse a la luz, de morir como semillas… para convertirse en árboles. Serán árboles robustos y orgullosos que me digan en su solidez que oiga mi voz interior, que escuche la sabiduría de mis sueños. Ellos los sueños me indican el camino con símbolos y señales de todas clases, entre las cosas y entre las personas, en los dolores y en los placeres y también en los triunfos y en los fracasos. Lo soñado nos enseña, estemos dormidos o despiertos a vernos, a escucharnos, a darnos cuenta. Me muestra el rumbo de presentimientos huidizos con relámpagos de lucidez cegadora. Y así crezco, me desarrollo y evoluciono… y un día mientras transito por este eterno presente llamado vida,las semillas de mis sueños se transforman en árboles, y despliegan sus ramas, que como alas gigantes que cruzan el cielo uniendo mi pasado y mi futuro. Ahora no temo a nada, una sabiduría interior las acompaña y sé que cada semilla sabe llegar a su árbol.

Vídeo.5 (Andoain.2)

Óleos.1

Escultor.2 “Espacio invadido”


Cuando pienso en mí me veo algunas veces como un cubo a medio llenar. Otras veces como un vaso dado la vuelta y la mayoría de las veces como una piscina vacía. Termino de llenar el cubo y me quedo sin espacio. El efecto contrario es el del vaso, su posición me impide ocuparlo. Pero todavía me queda la piscina, imposible de llenar y eso es una desventaja desde el punto de vista de la ocupación, no desde la perspectiva de tener espacio suficiente que invadir.