Archivos Mensuales: marzo 2018

Óleos.1

Escultor.2 “Espacio invadido”


Cuando pienso en mí me veo algunas veces como un cubo a medio llenar. Otras veces como un vaso dado la vuelta y la mayoría de las veces como una piscina vacía. Termino de llenar el cubo y me quedo sin espacio. El efecto contrario es el del vaso, su posición me impide ocuparlo. Pero todavía me queda la piscina, imposible de llenar y eso es una desventaja desde el punto de vista de la ocupación, no desde la perspectiva de tener espacio suficiente que invadir.

Cómic.2 “Sueño cotidiano”

Escultor.1 “Razonamiento teórico de mi intuición”


Razonar sobre la intuición de uno mismo me parece una tarea complicada. Pienso simplemente que es una cualidad que fluye sin motivo, sin razonamiento aparente. Nunca me paro a pensar porque motivo creo en una escultura parida de la simple intuición. Luego cuando la intento razonar y a la vez gestionar, la idea me resulta totalmente imposible de descifrar la mayoría de las veces. Cuando el razonamiento prevalece en la idea, simplemente desdeño esa parte aventurera de la creación. Los sentidos se acomodan y el disfrute se acompleja. Serpentear en la creación a base de intuición me libera de estigmas teóricos implantados y a la vez mi libertad se ve reforzada. Pero llegado el momento de razonar, siento un profundo desasosiego. Todo artista tiene su estilo, pero todos nos guiamos por nuestra musa particular que decide abandonarnos de vez en cuando. La mía casi siempre me ha sido fiel, sólo cuando he intentado razonar, se ha esfumado. Siempre que la llamo no acude y se muestra poco dispuesta a dialogar. Me dice que no tiene criterio, ni un razonamiento concreto. Que vuela alto y raso, desde dentro y desde fuera de mi mente, y que acude a mí cuando le place. Por eso nunca la llamo ahora, simplemente la espero preparado y dispuesto. Llevo un tiempo escribiendo un libro con retazos de mi obra, la mayoría de las veces desparramada por múltiples lugares, pero ella desde el infinito de mi mente me va sugiriendo cosas. Creo que no debo ponerle un nombre porque para llegar a él, seguramente tendría que pensarlo y llegaría al terreno del razonamiento y ella me abandonaría por no seguir mi intuición. Todo comenzaría a girar en un bucle impredecible, como un caballo al galope con rumbo inesperado, lleno seguramente de caminos marcados y con barreras invisibles. Pero ella no tiene fronteras, camina etérea sin apego y yo termino siguiendola, porque es mi musa y no me consiente que la discuta, que la calle. Pero ahora he encontrado un lugar cercano dónde el razonamiento no discute con ella y se muestra vasallo a sus sugerencias. Un lugar extraviado en mi mente que lo cobija. Arropandolo con ideas antiguas, pero todavía vigentes. Me visita a hurtadillas en las noches en vela, discutimos y nos enfadamos antes del sueño profundo. Cuando me despierto ya no esta y suspiro de alivio. Siempre dispuesto a recibirla a ella, aunque no venga y digo adiós para siempre a una teoría imposible para el razonamiento de mi intuición.

LANA.11 (16/03/2018)

Postales.2

Poema.3 (Sicodelias.3)

Caminos andados,
veredas surcadas,
riberas pisadas.

Gente encaminada,
sin prisa extraviada,
circulando callada.

Solo y con una idea,
amigo de un sólo tema,
viaja como un alma en pena.

Quizá llegue mañana,
después de una larga cabalgada,
en todas partes verá la sombra ennegrada.

Soportes.1

LANA.10 (06/03/2018)

Esculturas.1: “Surcando las olas”.

http://jventurgon.com/t_arte/elemento/239/surcando-las-olas/