El miedo al ocaso de los sueños no cumplidos

Cuando soñaba jazmín, sentía un vértigo incalificable.
Cuando sentía que no se cumplían, dolorido en lo más profundo de mis entrañas, sentía el ocaso.
Pero era una muerte lenta, torticera, confundible con la realidad que me rodeaba.
No había modo de conciliar esa realidad con la idealidad de unos sueños no cumplidos.

Dejar un comentario?

0 Comentarios.

Deje un comentario


NOTA - Puede usar estosHTML tags and attributes:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>